Lima, 3 abril 2012. EL PERUANO.
HACIA UN MODELO DE DESARROLLO NACIONAL INTEGRAL Y MODERNO
Ciencia, tecnología e innovación
Por: Mesías Guevara Amasifuén, Congresista de la República
El escenario mundial actual está caracterizado por ser altamente turbulento. Los cambios son continuos. Todo está cambiando. Esto exige que los países sean competitivos. Un país alcanzará la competitividad si logra consolidar su institucionalidad, su estabilidad macroeconómica y alcanza a desarrollar la ciencia y la tecnología.
En estos tiempos, la ciencia, tecnología e innovación (CTI) se han convertido en el motor del desarrollo económico y social de las sociedades contemporáneas. Gracias a ellas se logra crecimiento económico, eficiencia y calidad en el sistema productivo, así como una mejor calidad de vida de la ciudadanía.
Sin embargo, en nuestro país, la esfera gubernamental no ha tomado conciencia de ello, como lo prueban la escasez de políticas de Estado y, sobre todo, la falta de liderazgo en el proceso de consolidación de un modelo de la CTI. Lamentablemente, los indicadores muestran nuestra cruda realidad, por ejemplo, según el índice tecnológico del Foro Económico Mundial, el Perú, entre 117 países, ocupa el puesto 75; la medición se basa en tres subíndices: innovación, tecnología de la información y la comunicación (TIC) y transferencia tecnológica.
Por otro lado, el Indecopi señala que nuestra balanza comercial internacional del conocimiento es deficitaria. Existe una escasa asociatividad de las empresas entre sí y con las universidades e institutos de investigación. Se carece de infraestructura y equipamiento en las universidades para realizar investigación, desarrollo e innovación. La inversión pública y privada en CTI es baja.
Para poder salir de la crisis en que nos encontramos, intentamos esbozar desde una visión integradora un modelo de desarrollo nacional, que contemple con claridad objetivos, estrategias y acciones.
Los objetivos que nos podemos fijar para alcanzar en el corto, mediano y largo plazos son los siguientes:
–Generar una política que propicie la articulación de los diferentes elementos del sistema de ciencia y tecnología, teniendo en cuenta los stakeholders (grupos de intereses).
–Elevar la capacidad innovadora de los sectores, y en particular de la empresa, para que contribuya a la generación de riqueza y al mejoramiento del nivel de vida y bienestar de la población.
–Fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas en un contexto que asegure su desarrollo e impacto en el mediano y largo plazos.
Teniendo en cuenta que las estrategias son los caminos para alcanzar los objetivos se formula las siguientes:
–Priorizar los sectores productivos de urgencia como agropecuario y agroindustrial, pesca y acuicultura marina y continental, minería y metalurgia, forestal, energía, telecomunicaciones, ingeniería de software orientado a servicios y turismo.
–Desarrollar las capacidades humanas en CTI, que actualmente son insuficientes y dispersas, por lo que muchos agentes no han logrado vincularse con las necesidades del desarrollo integral.
–Promover y hacer uso de los mecanismos de protección de propiedad intelectual y mejorar la gestión del CTI, desarrollando una política de inserción en el proceso de descentralización y optimizando la calidad de la formación universitaria y la inversión pública y privada en CTI.
–Fortalecer la asociatividad de las empresas entre sí, con las universidades e institutos de investigación y con el Estado. Vincular el CTI con el planeamiento estratégico del desarrollo nacional, tarea que corresponde realizar al Ceplan.
Para implementar las estrategias formuladas se propone implementar las siguientes acciones:
–Realizar profundas transformaciones en la educación científico-tecnológica: en sus objetivos, contenidos, métodos, modos de evaluación y recursos tecnológicos empleados.
–Fomentar la vinculación entre investigadores de una misma universidad y entre estos y los de otras universidades. Establecer mecanismos de promoción, condiciones laborales e incentivos dirigidos a los investigadores científicos y tecnólogos.
–Promover que los alumnos de programas de maestrías y de doctorado desarrollen y sustenten sus tesis. En la actualidad, solo el 10 por ciento logra sustentar una tesis de grado.
–Incrementar y fortalecer los programas universitarios que formen especialistas en la gestión del CTI. Fortalecer la participación en las redes y programas internacionales de cooperación en CTI. Evaluar y acreditar los programas de posgrado para que cumplan con estándares internacionales en la formación de investigadores y docentes universitarios en ciencia y tecnología, altamente calificados. Crear suficientes programas de formación temprana de vocaciones de ciencia y tecnología.
–Desarrollar proyectos productivos conjuntos entre las empresas, el Gobierno y las universidades e institutos de investigación, promoviendo una cultura del aprendizaje e innovación constante.
Resulta imperativo que el Gobierno nacional, la clase política, los académicos y empresarios de nuestro país tomen conciencia de la gran importancia que tiene el CTI y de la obligación de formular políticas de Estado, establecer líneas de investigación y buscar financiamiento para su viabilidad y sostenimiento.
El desarrollo del país debe constituirse en objetivo supremo de todo peruano de buena voluntad.
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